¿Cuidas de tu bienestar emocional?

La mayor parte del tiempo nos preocupamos por cuidar nuestra alimentación, nuestro físico, nuestra apariencia y todo lo que esto conlleva, pero ¿realmente cuántas veces nos ocupamos de cuidar nuestra salud emocional? Normalmente eso lo dejamos al final o simplemente no lo consideramos porque creemos que eso no es importante.

 

No hay nada más falso que esa idea. Empecemos por definir qué es salud emocional, es cuando tienes la capacidad de mantener en armonía lo que piensas, sientes y haces; te sientes bien contigo mismo y logras establecer relaciones positivas en tu entorno.

 

Esto, está relacionado de manera muy directa con la autoestima, con la confianza en uno mismo, con la capacidad para afrontar situaciones estresantes, con la capacidad de adaptarte a los cambios, a buscar soluciones, y con la capacidad para recuperarse de la adversidad.

 

Disfrutar de bienestar emocional es NO estar afectado por una enfermedad depresiva, un trastorno de ansiedad, trastorno de personalidad, neurosis o una psicosis. La buena salud emocional es tener la capacidad para no dejarse atrapar por los estados de ánimo negativos ni dejarse dominar por las preocupaciones.

 

Cuando las emociones negativas son muy intensas y nos abruman, pueden provocar fuertes sentimientos como odio, tristeza, ansiedad, que a su vez afectan a nuestros pensamientos y la manera en la que nos comportamos.

 

Por eso, quiero dejarte unos tips para que puedas mejorar tu salud emocional, que, si bien no es fácil, tampoco es imposible.

Reconoce tus emociones

 

Lo primero es reconocer lo que sentimos y comprender por qué lo sentimos. Descifrar las causas de nuestra tristeza o nuestra ira es imprescindible para que luego podamos gestionar de manera adecuada lo que condiciona nuestro estado de ánimo.

 

No reprimas tus sentimientos

 

Sea cual sea el sentimiento que tengas, ya sea tristeza, enojo, rabia, frustración, exprésalo, compártelo con alguien que te sepa escuchar y que sea de tu confianza, esto te permitirá liberar. Si en definitiva crees que esto no es suficiente, existe la posibilidad de acudir con algún profesional. En cualquier caso, nunca se deben dejar pudrir los sentimientos en nuestro interior, porque eso termina afectando a nuestra salud mental y a nuestra salud física.

 

Aprende a expresar los sentimientos de manera adecuada

 

Si algunas actitudes de nuestros seres queridos nos están haciendo sentir mal, lo lógico es hacérselo saber a estas personas cercanas, pero de manera adecuada, ellos tampoco son brujos o adivinos y por ahí existe un buen dicho que dice “al que no habla, Dios no lo oye”. Esto significa que debemos ser asertivos, debemos dejarnos de rodeos y expresar cómo nos sentimos y qué es lo que nos molesta, pero nunca ser agresivos con la otra persona, porque entonces se imposibilita cualquier posibilidad de diálogo.

 

Céntrate en las soluciones

 

Los problemas forman parte de la vida, de cualquier persona; pero también la búsqueda de soluciones. A qué me refiero con esto, a que debemos superar las dificultades está estrechamente vinculado con nuestro desarrollo y crecimiento como persona. Para resolver los problemas toma la iniciativa para encontrar la mejor solución, no olvides siempre escuchar a tu interior.

 

Potencia las relaciones positivas

 

Cuando los problemas se comparten, ‘pesan’ mucho menos. Por ello, resulta muy beneficioso para la persona cultivar las relaciones sociales y familiares. Siempre es más fácil resistir frente a las adversidades de la vida cuando formamos parte de una red tejida con vínculos afectivos que si permanecemos aislados.

 

Mantén una vida equilibrada

 

Para tener una buena salud emocional es importante alimentarse de manera saludable, mantener hábitos de descanso adecuados y realizar ejercicio de forma regular. El ejercitarte te ayudará a generar endorfinas que es la hormona de la felicidad, y te aliviará de tensiones acumuladas.

 

Ten una alimentación sana y equilibrada. Para que tengamos un descanso adecuado necesitamos habituarnos a irnos a acostar a una hora determinada para dormir los suficiente, no ver programas de tele que nos causen tensión poco antes de irnos a acostar, o en algunos casos no excedas de la cafeína.

 

Aprende a relajarte

 

La buena salud emocional se pone de manifiesto por la capacidad para afrontar la vida con tranquilidad. Es necesario aprender a relajarse. En esto nos pueden ayudar la práctica de disciplinas como el yoga, la natación, la meditación zen.. Si el tiempo no te da para ir a alguna de estas actividades, tomate unos minutos en casa y medita de la forma en que mejor te acomode.

 

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