¿Sufriste una traición? Rescátate y comienza la reinvención

Como un veneno, así se siente la traición. Sé que pudiste sentir como desgarró todos los nervios de tu ser, como presionó tu pecho y todo tu cuerpo se debilitó, e inevitablemente las ganas de llorar aterrizaron. Lo sé, porque yo también lo sentí. Y quiero decirte algo, hoy estoy más fuerte, más segura, más centrada y además de todo, yo perdoné,  y a parte, me quedé, pero no te equivocas, no he olvidado.

Sé que si sufriste una traición, sabes que lo peor de este veneno es que no mata, si no que día tras día desprende otra pizca de dolor y trae a la vida un elemento desolador: La desconfianza.

En forma de mentira piadosa, cínica traición, engaño desgarrador, cualquiera que sea la manera, se percibe una traición, porque una vez que la confianza se fractura, el temor se apodera de ti y  sin la debida atención por quien lo sufre puede causar una marca permanente.

Nada es tu culpa, no hiciste nada mal, eres tan suficiente, como únic@ y valios@. Incluso, sin afán de defender a quien traiciona, sé que muchas veces sucede como una especie de accidente en que se pierde la consciencia de cuánto se puede lastimar a alguien y lo difícil que es recuperar la confianza.

Sé que leerás y escucharás por todos lados que superarlo, se trata de confianza, de dignidad, de autoestima, y seamos brutalmente honestos, no es un proceso que sólo incluya estos temas y  que inclusa pueda ser algo que puedas superar tú solo. No se trata de algo que un día para otro se resuelve, se trata de una reinvención total de tu ser, de renacer del dolor y definir tus negociables y no negociables de aquí en adelante.

Se trata de dejar de preguntarte que tiene alguien más que tú no, dejar de proyectar en la traición lo que sientes que te hace falta. Asumir la responsabilidad de quedarse y sanar, conlleva también un compromiso contigo para no dejar que la desconfianza se incorpore en tus pensamientos más profundos.

Primero te enfrentas al ¿Quedarme o no quedarme? Cualquiera que sea tu decisión es válida, eres tú frente a tu futuro, a tus emociones a lo que quieres en tu vida, pero sé tan franc@ como puedas, ¿Realmente daré un voto de confianza? ¿Tengo apoyo de mi pareja de mi amigo, de mi socio para lograrlo? Sólo tu sabes, no escuches a nadie más; no permitas que este proceso sea de alguien más.

Sin importar la dimensión de la mentira o la recurrencia de estas, sé consciente de que si lo dejas pasar sin darte espacio para sanar, no podrás avanzar.

Para rescatarte:

Inicia por reconocer lo que te provocó más daño y pregúntate qué parte de ti antes de esto, estaba fracturada. ¿Qué sientes? ¿Qué te duele? ¿Qué parte de ti debes confrontar? ¿Qué parte descubriste que quieres reinventar?

Para reinventarte:

Ubica lo que quieres y tus principios más estrictos y sé leal a lo que quieres en tu vida. La primer traición que debes evitar es la que puedes hacerte a ti mismo.

Perdona. Sabemos que no lo olvidarás, se quedará como una cicatriz que te servirá para saber de donde vienes pero te ayudará a llegar a donde quieres y mereces.

Todos somos susceptibles a cometer errores e incluso a lastimar a los que más queremos, pero no por ello no se asumirán las consecuencias de nuestros errores, y no por ello debemos dejar que se fracture nuestro amor propio. La tarea es de ambos lados, pero la misión de reinventarte es tuya.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s