Cómo aprender del duelo y del desapego.

Luego de un fin de semana de muchísima introspección, reflexión y nostalgia, quise platicarte sobre el duelo.

Todos hemos sufrido o sufriremos pérdidas, porque simplemente es parte de la vida. Inicios y finales, vida y muerte, entrada y salida, todo es un ciclo que está aquí para enseñarnos, para darnos la maravillosa oportunidad de vivir al máximos, de amar, de aprender, comprender, reir, para que después irremediablemente llegue a su fin.

Es crudo decirlo, pero así es, todo hasta nuestra existencia en este plano tendrá un fin, atender y entender esa premisa es la base que podría ayudarnos a enfrentar los procesos de cambio, duelo y adioses de una mejor manera. Porque sí pareciera que venimos aquí para aprender a vivir con desapego, a todo.

Y no se trata de que vayamos por el mundo con una insensibilidad  brutal, se trata más bien de tener las agallas de vivir con el corazón en la mano, arrojarnos con el alma, ante la posibilidad de que todo terminará.

Se trata de ser lo suficientemente valientes para asumirnos y responsabilizarnos sólo por nuestros deseos y entender que fuera de eso no tenemos injerencia alguna, que la vida tiene sus proceso, los demás tienen su propia historia, y frente a eso tenemos la valiosa vulnerabilidad de saber que este instante, esa coincidencia, ese detalle es único, abrazarlo por un momento y dejarlo ir, podrás recordarlo, querer revivirlo y lo harás las veces que quieras, pero en este plano no más.

Así que de corazón a corazón, creo prudente asegurarte que lo mejor que puedes hacer para vivir en desapego y aminorar el duelo, es vivir con consciencia HOY. Abrazar este instante, y conducirte con integridad,  es lo único que garantiza que tu alma esté en paz cuando alguien parta, cuando haya alguna ruptura, cuando las cosas no funcionen y sea momento de abrir nuevos caminos.

Abre tu mirada a cada sensación , palabra, suceso y pequeño detalle que la vida te otorgue, no sabremos cuanto durará, pero si lo disfrutas con el alma, y pones el corazón en cada relación y con cada cosa que hagas, no te quedará duda de que tuvo un propósito en tu vida, y en este mundo, y entonces podrás entrar en tus recuerdos sin dolor, tal vez habrá nostalgia y podrás abrir la puerta que el duelo te presente y quedarte ahí el tiempo que sea necesario, pero aprende a salir, a mirar lo valioso, la enseñanza, el regalo, y entonces dejar ir.

Te garantizo que no será sólo una puerta, el duelo te mostrará varias, pero ten por seguro que aquello que un día te abrazó, te querrá ver saliendo, sabiendo que un día regresarás a su encuentro y podrás liberar todo lo que por mucho tiempo no habías dicho. Cada vez será más fácil, porque los duelos no se superan, se aprende y se vive con ellos. Nada ni nadie nos pertenece, en esa naturaleza está la clave de todo y de todos. Amar con valentía y entrega aún sabiendo eso es la gran lección de la vida.

Un comentario sobre “Cómo aprender del duelo y del desapego.

  1. “Nada ni nadie nos pertenece, en esa naturaleza está la clave de todo y de todos” entender este concepto, es la base como bien explicas. Nos aferramos a las cosas y personas, desde una necesidad, y las hacemos propias, y es cuando se hace complicado el desapego. El apego es uno de nuestros peores demonios si no se sabe gestionar. La función del apego, es crear un vínculo, pero una vez creado ese vínculo, hay que saber desapegarse para no caer en una dependencia del otro.
    felicidades por tu blog.

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